lunes, 28 de octubre de 2013

La noche estaba fría (4ª y última parte, colaboración de amigo R)

Mi capullo se desliza hasta la profundidad de su cuerpo, noto como su ano se abre dejando paso a todo mi ser y como toda mi polla entra hasta que David logra sentarse sobre mí conmigo dentro. El calor de su cuerpo es más intenso allí y por ello me gusta tanto entrar en él. Disfruto como nunca ese momento en él que me deja poseerle hasta el máximo punto. Me saca de mi concentración cuando comienza a balancearse. Se mueve extraordinariamente bien. Jamás pensé que un tío podía moverse de aquella manera. Comienza suave, despacio, acelerando poco a poco. Siento como en cada movimiento la penetración es más profunda, como mi polla sale al exterior cada vez más para que al entrar se incruste en su fondo. David se deja caer sobre mí. Mis manos corren presurosas a su espalda. David se mueve cada vez más rápido mientras me besa. Pero a mí no me gusta ser tan sumiso. Decido cambiar rápido de posición. Hago que se quite y que se ponga a cuatro patas sobre la cama. Esa noche quiero que sienta que le poseo hasta donde no ha llegado nadie. Quiero dejarle un bonito recuerdo. 


Introduzco de nuevo mi polla en su interior y comienzo a balancear mi pelvis. Con el calentón del momento comienzo a darle con ganas desde el primer momento sin darme cuenta de que le puedo hacer daño a David.

- “Rubén, no me folles, hazme el amor” – dice entre gemidos

No puedo reprimir una pequeña risa malévola. Me echo hacia delante, y rodeo su torso con mis brazos, comenzando a balancearme poco a poco. Tras un rato así, en el que el ritmo era despacio, noto como puedo comenzar a dar algo más de ritmo a la noche. Entonces David parece querer cambiar de posición. Sin sacarme de su interior, hace que me siente con él encima. Sabe que aquella es una de mis posturas favoritas. Tenerle sentado sobre mí, cabalgándome de espaldas, para así poder besar su espalda y su cuello, acariciar su torso y poder pajearle al tiempo que él me folla puede hacer que llegue al éxtasis sin poder controlarlo demasiado. Cierro los ojos de nuevo. Es la mejor forma de sentir que su cuerpo se funde con el mío, el sudor que nuestros cuerpos chorrea, el roce y el sabor de su piel. Se me acumulan las sensaciones por momentos.

No puedo más. Quiero llegar al momento clave. Salgo de él para hacer que se tumbe bocarriba en la cama. Agarro sus tobillos y hago que separe sus piernas e introduzco de nuevo mi polla en su interior. Así puedo ver su cara de placer, oír sus gemidos de frente, ver como se sonroja cuando se da cuenta de que lo miro lascivamente… y ver como su polla expulsa todo su semen sobre sí mismo. Solo de imaginarlo se me ponía aún más dura.

Comienzo a follarle con todas mis fuerzas, necesito llegar ya, y ver como él también llega. David gime y jadea cada vez más intensamente. Beso una de sus piernas; la otra la lamo hasta donde llego. David comienza a pajearse. Intuyo que quiere llegar. Entonces decido que es realmente el momento. Estiro mis piernas hacia atrás para que mi cuerpo y todo su peso caigan sobre él. Mi polla llega hasta el fondo, la penetración es profunda en su totalidad. David no reprime ya sus gemidos. Suelto sus piernas que rápidamente me rodean como no queriéndome dejar escapar. Dejo caer sobre su torso mi pecho también; mi cabeza queda al lado de la suya; escucho así su respiración, sus jadeos, y como de vez en cuando se le escapa ese susurro con mi nombre. Busco sus manos para agarrarlas y entrelazar mis dedos con los suyos.

El ritmo es desenfrenado, cada vez intento llegar más a dentro, quiero sentirme suyo, y sentirlo mío. Siento como su entrepierna está húmeda y como sus nalgas comienzan también a estarlo. Saber que soy yo quien provoca todo aquella reacción me pone muy caliente. Muerdo el lóbulo de su oreja… y entonces lo noto: voy a explotar. Estoy a punto de derramarme dentro de él. Intento aguantar lo máximo… hasta que David comienza a gemir como un loco, me suelta las manos y comienza a recorrer mi espalda casi arañándome de la fuerza que emplea. Siento como en mi vientre comienza a humedecerse, como se moja de repente. David se acababa de correr inundando todo su pecho y el mío. Es entonces cuando no resisto más. En esa embestida siento como de mi polla sale el primer chorro a presión de semen. Muerdo con fuerza su lóbulo. De nuevo con otra embestida sigo derramándome en su interior. Siento como su interior se inunda de mí. Una embestida más, otro chorro caliente. No puedo más, se me escapa el gemido. La última embestida, mi polla sigue chorreando. Busco su boca para introducir en ella mi lengua. Dejo caer mi cuerpo desplomado sobre el suyo, pringándome con todo su líquido blanquecino; mi polla aun descarga en su interior un par de veces más gracias a esa sensación de pringarme de su jugo. Si hay algo que me gusta es sentir como mi polla se hincha cada vez que mi semen sube por ella, como buscando dilatar su interior un poco más para dar cabida a todo el líquido que introduzco en David. Me incorporo como puedo. Retiro mi polla del interior de su ano. Paso mi lengua por su pecho, recogiendo un poco de su semen. Me gusta saborear algo de él en ocasiones así. Le beso compartiendo así algo de aquel néctar. No sé ser egoísta.    

Me tumbo sobre él. Quedamos en silencio, con la respiración agitada aún ambos. Su cuerpo sigue caliente. Me abraza. No sería capaz de describir esa sensación que se queda cuando acabas de poseer de esa manera a la persona idónea. Claro que… ¿qué persona no es idónea para cumplir todas tus fantasías?  





YEEEEEEEEEEEAH.... ¡¡y con esta pedazo de fraseee...!!! ...acaba el relato de Rubén. Guau..¿verdad? Dios... Ya volveré a leerlo tranquiiilamente y subiré una entrada con las frases o momentos más "GUAUS" para mí. ¡¡¿Qué pensais los demás??!!!

4 comentarios:

  1. Sí, es una frase que tiene tela. Y la de "Rubén, no me folles, hazme el amor", también me ha gustado mucho. A ver qué más veo en una relectura.

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    1. Síiiiiii...¡¡¡¡esa tambiéen!!! Lo que pasa es que eso me impactó más cuando me lo contó en persona. Fue como un "uOOOOO QUÉ BONIIITO!!" jejejeje.

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    2. Pues una de mis frases favoritas es esta, de la tercera parte: "agarra mi polla para colocarla en la entrada de su cuerpo"
      No hay nada mejor que te indiquen el camino a la felicidad.... mmmm
      ¿¿Os ha gustado entonces?? Espero que no hayáis pasado frio!! xD

      Ruben!!

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  2. Tampoco está mal lo de "noto cómo su ano se abre dejando paso a todo mi ser".
    Algún astrónomo dice que los agujeros negros pueden ser entradas a universos paralelos, y si pasamos del espacio al cuerpo humano, ese agujero no será necesariamente negro, pero sí lo suficientemente íntimo y estrecho como para que entrar en él sea una iniciación.

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